Lo que desconoces de tus empleados es la clave para retenerlos

Uno de los principales dolores de cabeza para cualquier empresa, particularmente si es pequeña o mediana, es lograr que los empleados se queden en ella. Un reporte reciente señala que el 41% de las empresas aceptan que no cuentan con políticas de retención de talento, pero dependiendo de cada organización, cada trabajador que sale puede costarle a la empresa desde 21 días hasta 5 meses de salario. ¿Qué considera este cálculo? Los procesos de reclutamiento y selección, el sueldo del empleado y de quien lo reclutó, la curva de aprendizaje del trabajador; es decir, el tiempo que pasó entre su ingreso y el momento en que comenzó a dar resultados.

El mercado laboral es competitivo. Cada vez hay más egresados de educación superior, siempre hay mejores ofertas salariales o de crecimiento profesional y el mejor talento es el más perseguido. Pero además de estos factores conocidos por la situación del mercado general, hay otros que los directivos no suelen ver pero que son de peso en las decisiones que toman sus empleados. Por ejemplo, el estrés financiero, el cual padece el 57% de los empleados mexicanos. 

Las responsabilidades que implica ser el principal proveedor del hogar resultan estresantes para cualquiera: gastos de vivienda, colegiaturas, hipotecas, deudas de tarjeta de crédito, etcétera. Imaginemos que hay muchos empleados que, adicional a estas presiones, lidian con una costosa enfermedad, deudas bancarias o emergencias familiares. Muchos trabajadores viven al día, viendo pasar su sueldo directamente del depósito hacia las deudas.

Una persona con estrés financiero dedicará por lo menos 13 horas al mes pensando en sus problemas económicos, lo cual le provoca ansiedad, tensión nerviosa, afecciones de salud relacionadas y disposición de cambiarse de empleo si encuentra otro con mejor salario. Esto, por supuesto, afecta la productividad de los trabajadores en su entorno laboral. 

Saber con certeza si los empleados padecen de estrés financiero es complicado, pues no todos están dispuestos a compartir sus preocupaciones personales con su jefe inmediato o un superior. Sin embargo, no contar con esta información no es impedimento para que una empresa pueda reducir el estrés financiero que una parte de sus trabajadores seguramente padece.

Adoptar nuevas políticas, como horarios de trabajo flexibles, y ofrecer mejores prestaciones, como préstamos de nómina, son acciones pequeñas pero concretas que pueden mejorar significativamente la productividad de los empleados al quitarles ciertas preocupaciones. En particular, los préstamos de nómina son una atractiva prestación que beneficia a los empleados más afligidos. 77% de los trabajadores reportan recurrir a fuentes informales de préstamos cuando se ven realmente presionados, por lo que terminan perjudicando más su estabilidad financiera.


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