La clave del trabajo remoto no es el acceso a Internet

Considerando que al menos hasta fin de año se podrá convivir con normalidad en espacios cerrados, adaptarse permanentemente al trabajo remoto puede ser una buena alternativa.

Cualquier empresa que haya decidido hacerlo debe tomar en cuenta que la conexión a internet no es lo único que requieren los empleados para poder desempeñar sus labores. Saber trabajar en equipo a distancia por periodos prolongados, optimizar recursos y mantener una sólida cultura corporativa también son factores clave. 

Para iniciar el proceso, es fundamental que los directivos de las empresas, provean lo siguiente a sus equipos de trabajo en la medida de lo posible:

  1. Una guía sobre cómo trabajar en línea. Debe estar bien redactada y con una comunicación muy clara, además de incluir detalles que van desde cómo usar las herramientas en línea, optimizar su postura y espacios de trabajo en casa, definir horarios claramente y aclarar expectativas.
  2. Herramientas adecuadas. Adquirir las licencias necesarias de software y otras herramientas es clave para proteger la privacidad de los empleados y de la información de la empresa. Por ejemplo, Microsoft, Zoom y Skype son herramientas gratuitas que se pueden utilizar por cualquier persona, pero todas tienen opciones profesionales que se adaptan a las necedidades de los negocios. Si no se cuenta con el suficiente capital para realizar estas inversiones, es importante que la PyME considere un préstamo. Los beneficios se podrán percibir cuando en unos meses el ahorro en renta sea tangible.
  3. Confianza en el equipo de trabajo. La falta de confianza evita una correcta delegación de labores y entorpece el flujo de trabajo. Aun estando a distancia, los directivos y gerentes deben demostrar que confían en sus equipos, promoviendo el desarrollo de sus habilidades y respetando procesos y juntas de seguimiento.
  4. Paciencia y empatía. Adaptarse a nuevos procesos o circunstancias es un reto que, en el caso de una empresa, involucra a todos los que pertenecen a ella. Por ello, se debe comprender que migrar hacia el home office tendrá su propia curva de aprendizaje. Hacerlo mientras se viven las consecuencias de una pandemia global exige paciencia con el proceso y empatía con quienes participan en él.

El trabajo remoto será cada vez más común después de este periodo en el que coronavirus está catalizando el cambio tecnológico que venía anunciándose desde hace años. Cada empresa tendrá que adaptarse, pero hacerlo con adecuada planeación, y liquidez logrará la mitigación de riesgos que afecten el funcionamiento de su negocio, e impulsar su crecimiento.


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