Las 3 personas clave que deberías tener en tu equipo de trabajo

La resiliencia, o la capacidad de recuperarse de situaciones difíciles o inesperadas, es una característica a la que toda empresa debería aspirar en momentos de incertidumbre como los que estamos atravesando. Pero, ¿cómo volver resiliente a un equipo cuando todos los procesos empresariales están volviéndose digitales?

Si estás a cargo de una empresa, deberías enfocarte en desarrollar estas habilidades entre los empleados que ya trabajan contigo:

  1. Empleados disciplinados

No se trata de emplear  soldados, sino de establecer con ellos una rutina que les funcione y que a largo plazo sea benéfica para la empresa. Si la empresa va a migrar hacia el trabajo a distancia de manera parcial o permanente, es importante revisar con los empleados si ellos se sienten cómodos con el cambio, de qué manera van a establecer horarios de trabajo y cómo la empresa puede apoyarlos con compromisos familiares o personales. Llegar a este tipo de acuerdos requiere disciplina de los colaboradores, pues es la base de la confianza que requiere tener con la compañía en la que trabaja.

  1. Gerentes empáticos

Todo cambio conlleva una curva de aprendizaje. Cuando se presenta una situación difícil, por mucho que los empleados sean disciplinados es muy probable que les cueste trabajo adaptarse a uno o varios aspectos de la transformación. Por otro lado, los jefes o directivos saben qué necesitan de sus empleados para llegar a los objetivos de la empresa. Al estar en medio, los gerentes deben ser empáticos para percibir las necesidades de los jefes y transmitirlas a los subordinados que están bajo presión, convirtiéndose así en el engrane que facilite el proceso de cambio.

  1. Líderes estratégicos

Cuando se está creando un equipo resiliente, no basta con tener empleados propositivos, con buena actitud y que busquen participar en lo que se requiera. Dejarlos seguir sus intereses puede resultar contraproducente, pues su energía natural puede terminar enfocándose en actividades o proyectos que no son clave o que solamente los distraen de los momentos complicados. Los líderes a cargo de estos empleados deben ser estratégicos, ideando y calculando cuidadosamente hacia qué van a enfocarlos para aprovechar sus habilidades. 

Invertir en tu equipo de trabajo es más importante que nunca. Si requieres hacer algún cambio entre tus colaboradores o ayudarlos a catalizar su potencial mediante el desarrollo de sus habilidades –ya sea mediante programas de capacitación o talleres internos–, puedes hacer uso de algún préstamo empresarial para enfocarlo en desarrollo humano. Cuando tu empresa sea resiliente, verás que la inversión se paga sola.


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