¿Qué es el apalancamiento y por qué tu empresa lo necesita ahora?

Cuando finalmente has descubierto cuáles son las fortalezas de tu empresa, lo mejor que puedes hacer es enfocarte en ellas y tratar de resolver todo lo demás de manera eficiente. Parece una tarea obvia para empresas micro, pequeñas o medianas, pues ellas conocen los beneficios de trabajar ágilmente. Sin embargo, como directivo de una empresa es importante comprender primero cómo funciona la operación día a día para después concentrarse en tu ventaja competitiva. Una mala decisión operativa entorpece el funcionamiento de la compañía más innovadora. 

Por ello es clave comprender el concepto del apalancamiento, o la capacidad de multiplicar los beneficios con el mínimo esfuerzo. No solo se trata de beneficios monetarios, sino también en cuestión de operación. De este modo, el enfoque de una empresa debe estar en dos tipos de apalancamiento: el financiero y el operativo. ¿En qué consiste cada uno?:

Apalancamiento financiero:

  • Se refiere principalmente a la adquisición de la deuda para obtener financiamiento. El préstamo se convierte en una palanca para impulsar el capital propio y lograr así la mayor ganancia posible. El éxito de este tipo de apalancamiento radica en comprender muy claramente que la deuda es un medio, por lo que se requiere una mentalidad a largo plazo que permita ver un escenario en que el préstamo se paga una vez que las ganancias lo permitan.

Apalancamiento operativo: 

  • Es el dinero que se invierte en los activos necesarios para que la empresa pueda operar; por ejemplo, en mano de obra (que representa un apalancamiento bajo), en maquinaria o en investigación y desarrollo (ambas tienen un apalancamiento alto). Siempre y cuando el producto final de una empresa se pueda vender a un costo mayor al que costó producirlo, el apalancamiento operativo funciona.

Considerando que el futuro económico y empresarial es incierto, el apalancamiento financiero y operativo resultan ser muy buenos puntos de apoyo para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas. Obtener un préstamo es una decisión inteligente siempre y cuando esté pensado para solventar problemas concisos y actuales; también lo es el invertir ese dinero en maquinaria que permita automatizar procesos, en pagar dos salarios de empleados muy productivos en vez de 7 de empleados que no lo son, o en desarrollo e investigación de nuevos mercados, por ejemplo. 

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