Recortar personal vs. recortar salarios

Si tu empresa tiene problemas financieros hoy en día, ¿qué es lo que debes hacer con tu personal? Hay varias alternativas, recortar personal vs. recortar salaros. El recorte de personal, el cual suele ser el camino más obvio al que se recurre, es la reducción de salarios. No es que una opción sea mejor que otra, pero vale la pena considerar cada una con sus pros y sus contras.

Si tu empresa tiene problemas financieros, ¿qué es lo que debes hacer con tu personal? Las alternativas son recortar personal o recortar salarios.

Recortar personal

Es una de las soluciones más prácticas cuando se presenta un problema financiero en una empresa. Claro, es “práctica” porque resuelve de manera relativamente rápida cuestiones de flujo de efectivo. También permite liberar recursos económicos necesarios para la supervivencia de una empresa. 

Sin embargo, es una decisión muy difícil. Recortar personal implica que alguien pierda su trabajo, lo cual es un riesgo que tiene cualquier trabajador por el simple hecho de estar contratado, y una carga difícil para el área de recursos humanos.

Si la toma de esta decisión siempre ha sido complicada, las circunstancias que estamos viviendo la han vuelto aún más. Nunca habíamos vivido una pandemia colectiva de este modo, en el que la pérdida laboral tiene implicaciones más graves que en cualquier otro escenario. 

Además, en el caso de empleados que lleven un tiempo considerable trabajando en la empresa, su compensación puede resultar más costosa que el recorte. Al final, hay que pensar en la salud financiera de la compañía y lo que a ésta más le conviene.

Recortar salarios

Esta solución también resuelve el problema del flujo de efectivo, aunque no de manera tan inmediata. Además, puede repercutir en el desempeño de tus empleados. Pero, contrario a la decisión tajante que implica la reducción de empleos, este recorte salarial sí ofrece más alternativas. 

Por ejemplo, el recorte salarial en cierto porcentaje (al que de hecho recurrieron comúnmente muchas empresas durante los primeros meses de la pandemia) permite un buen consenso entre las necesidades financieras de la empresa y los incentivos de cada empleado. Un 30% de recorte salarial, considerando las circunstancias, puede ser un buen punto medio. 

Otro camino es eliminar los bonos durante un tiempo determinado y respetar el salario base. Otro más es que, dependiendo del tipo de contrato que se tenga con el empleado, se reduzcan las horas laborales o las responsabilidades de cada empleado.

Sea cual sea la decisión que se tome, lo más importante es tener claridad con los empleados y también entender las consecuencias fiscales o financieras que cada una de estas alternativas representan para la compañía en un corto, mediano y largo plazo. Dependiendo de los contratos que existan, de la situación de la empresa y del tamaño de la misma, será que se pueda elegir la mejor alternativa en la que todos salgan lo menos perjudicados posible. 

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